UNA PARTIDA DE DOMINO

 


Y repente te das cuenta que estás ahí jugando nuevamente la suerte del día

De repente te das cuenta que estás en el Balcón justo a la misma hora de los días anteriores jugando la partida del día, observas  la Expresión en su rostro y la ves tan feliz realmente está feliz,  le genera una alegría inmensa el ganar una simple partida de domino y tú simplemente te dejas llevar por la olas del viento y entonces te das cuenta que defender tu vivir es necesario porque lo que para ti es bello a los ojos de otros será nada Y entonces si es posible ver lo diferente de otra forma de vivir.

 

 

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